¿Deberes masivos?

¡Hola a todos/as!

Hoy necesito hablaros de algo que veo cada día en el cole y me hace replantearme muchas cosas: los deberes.

Trabajo en un programa de conciliación familiar donde se supone que tenemos que hacer talleres para los peques (de muy variada edad, tengo que decir), pero antes de hacer nada tenemos que terminar los deberes que les mandan en el cole.

Como ya habréis imaginado, pocos días nos da tiempo a hacer algo o les da tiempo a jugar a cualquier otra cosa, porque la cantidad de deberes que tienen cada día es inmensa.

Estamos hablando de niños que, el 90% de ellos, entran a madrugadores a las siete de la mañana. Luego, van al colegio hasta las dos, cuando terminan se quedan en el comedor del cole hasta las cuatro y seguidamente después del comedor vienen con nosotras hasta las seis y media de la tarde que les vienen a buscar.

Estamos hablando de niños que pasan en el colegio más de once horas. Como podréis imaginaros cuando entran con nosotras a las cuatro ya están rendidos. Además, muchos de ellos tienen por el medio actividades extraescolares, así que imaginaros cómo se sienten cuando saben que al volver tienen que volverse a poner a hacer deberes.

A todo esto, se suma que la mayoría de ellos tienen dificultades de aprendizaje u otro tipo de problemas. Por lo que, obviamente, nos lleva más tiempo hacer los ejercicios.

Al margen de que os esté hablando de esta situación en concreto, estoy segura que los niños que se van a su casa a las dos cuando acaba el cole, también se sienten así muchas veces.

Al final, lo que te acabas encontrando son niños MUY pequeños totalmente desanimados, que no tienen curiosidad ni ganas de aprender porque relacionan el hecho de aprender con frustración y aburrimiento. Porque, obviamente, los deberes que les mandan son de todo menos motivadores. Los profesores no se esfuerzan en hacer actividades diferentes que inciten a la investigación y a la curiosidad de los niños. Los profesores se dedican a mandar ejercicios y ejercicios de los libros basados en la memorización y en la repetición absurda de contenido que, a veces, ni si quiera comprenden.

Entonces, yo me planteo, ¿realmente está cambiando algo? Aún hay mucho por hacer. Es necesario que en los coles, ya sean públicos, privados o concertados, estén contratados profesores con vocación, que se preparen sus actividades, que tengan ganas de que sus alumnos aprendan de una forma diferente, que quieran que sus alumnos tengan curiosidad por los contenidos tratados en clase y piensen en investigar más al llegar a casa…

Necesitamos profesores que no creen frustración y baja autoestima. Porque, para colmo, he de decir que la mayoría de ellos no confían en sí mismos. ¿Por qué? Os voy a dar la razón: les rompen los ejercicios que hacen mal, les borran todo y no les explican por qué, les dicen constantemente que lo están haciendo mal pero no se paran a intentar explicarles cómo se hace, les arrancan hojas de las libretas, les ponen notas en la agenda, se quejan de su mal comportamiento… y un sin fín de cosas más. Pero… me gustaría lanzar una pregunta para todos ellos:

¿Qué estáis haciendo para evitar todo esto?

Solo espero que cuando llegue el momento, mi hijo/a pueda tener acceso a un colegio donde los profesores se dediquen a enseñar y a educar con vocación y libertad. Y, por supuesto, puedan encontrarse con profesores que se olviden un poco del sistema y les enseñen valores como el amor propio, la seguridad en uno mismo, la diversidad familiar, el amor entre compañeros, la importancia del trabajo en equipo… Y todas esas cosas que, por supuesto, hay que empezar y reforzar desde casa.

 

2 comentarios sobre “¿Deberes masivos?

  1. Yo tengo sentimientos encontrados con el tema de los deberes.
    He visto a padres haciendo los deberes o los trabajos de sus hijos para que los llevasen bien hechos. (Que digo yo, si los llevan tan perfectos y no preguntan dudas porque sus padres ya se encargan de resolvérselas, ¿cómo se van a imaginar los profesores que sus alumnos tienen dudas o dificultades a la hora de hacer sus tareas?) Y a esos mismos niños cuyos padres les hacen los deberes son a los que veo sin levantar la vista del móvil y pasar horas y horas jugando a videojuegos que consisten en matar, atropellar, disparar… Pero para hacer deberes no tienen tiempo.

    En mi opinión, el sistema educativo necesita una reforma, empezando por el nombre, porque educar es nuestra obligación como padres (aunque en el colegio se refuercen esos valores). Pero también creo que la sociedad necesita darse cuenta de que la base de la misma es la familia y de lo importante que es educar a los hijos en vez de verlo como una carga.

    Hace unos poquitos años con la famosa huelga de deberes y las alternativas que proponían como: ‘Ordenar la casa todos juntos’, ‘Visitar juntos (a) algún familiar’, ‘Hablar de la violencia de género’, me llevé una desagradable sorpresa. Creía que de esas cosas ya se encargaban los padres, pero no, incluso muchos prefieren dejar que sus hijos jueguen a cualquier cosa para que no les molesten.

    No creo que el problema esté en hacer o no hacer deberes, sino en que los padres cada vez tienen menos tiempo y el tiempo que tienen no lo quieren dedicar a educar a sus hijos y prefieren dejarlos ver la tele, con el móvil o con lo que sea (que parece obligatorio comprarles a los hijos cualquier dispositivo a sabiendas de lo dañinos que son) durante horas y horas para que no les molesten.

    Es cierto que yo terminé mi formación académica hace casi una década y no sé la cantidad de deberes que mandan ahora, pero si tengo que elegir entre el móvil, los videojuegos (que por desgracia cada vez son más violentos y los niños empiezan cada vez más pequeños a jugar con ellos, además de que los problemas que causan en el desarrollo cognitivo y de conducta en nuestros hijos están a la orden del día) o los deberes, elijo los deberes con los ojos cerrados y más con lo que veo en mi propia familia.

    1. La crítica no está en poner o no poner deberes. La crítica está en ¿se pobe la cantidad adecuada? ¿Qué tipo de deberes son los que mandan los profesores? ¿Son utiles y efectivos? ¿O simplemente son cargadas de ejercicios sin sentido que no aportan ni conocimiento ni aprendizaje? Los profesores se supone que son personas con vocación, resolutivos, innovadores… hay muchísimos materiales que podemos crear para trabajar el curriculo que son mucho más motivadores y que permiten que los niños se interesen. Pero estoy totalmente de acuerdo en lo de los dispositivos moviles. No en prohibirlos, pero si en que los padres no saben utilizarlos y mucho menos, enseñan a utilizarlos… Muchisimas gracias por tu respuesta. Me hace mucha ilusión leeros❤️

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